Quiero un amor feroz de garra y diente
Que me asalte a traición a pleno día
Y que sofoque esta soberbia mía
Este orgullo de ser todo pudiente.
Quiero un amor feroz de garra y diente
Que en carne viva inicie mi sangría
A ver si acaba esta melancolía
Que me corrompe el alma lentamente.
Quiero un amor que sea tormenta
Que todo rompe y lo renueva todo
Porque vigor profundo lo alimenta.
Que pueda reanimarse allí mi lodo
Mi pobre lodo de animal cansado
Por viejas sendas de rodar hastiado.
Alfonsina Storni
domingo, 26 de septiembre de 2010
La luna
La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas
Jaime Sabines
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas
Jaime Sabines
Los Amorosos.
Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se estan yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre- ¡ que bueno !- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.
Jaime Sabines.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se estan yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre- ¡ que bueno !- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.
Jaime Sabines.
viernes, 25 de junio de 2010
Isilme (fragmento)
8-Noviembre-2006
El gitano me miro por primera vez a los ojos, fue como caer al vacío. Nos quedamos quietos por un segundo eterno y después, en silencio, volteo hacia el horizonte y siguió fumando lento. Que cosa mas extraña, me daba terror y al mismo tiempo me hacia sentir feliz.
-Te lo voy a decir, tengo que hacerlo- declaro aun mirando a ninguna parte.
-Es lo que te he pedido, te escucho-
-Si pretendes actuarme una cara de sorpresa... evitalo, se que sabes de lo que hablo-
-No pensaba hacerlo-
-Bien... yo se lo que tu eres, no trates de engañarme-
Como siempre estaba a la defensiva.
-Deja de darle vueltas a las cosas por favor-Volvió a mirarme y con voz tenue y amarga al fin hablo.
-Soy el vampiro de las manos de cristal, todo lo que toco se hace pedazos, no te conviene estar si quiera cerca de mi, no soy bueno, soy un monstruo, te haré daño-
Sus palabras, lejos de asustarme mas, me hicieron saber que finalmente estábamos cerca. Estaba compartiendo secretos conmigo, siendo real. Era mi decisión tomar el riesgo, tenia el control de nuevo y eso era un gran alivio.
Respire, sonreí y solo pude preguntarle:
-¿Quieres mas pumpkin pie?-
miércoles, 2 de junio de 2010
Isilme (fragmento)
February 26, 2008
Las lunas rojas inspiran...pero las medias lunas rojas son simplemente algo que no puedo soportar. Es como esa peliculadonde dicen que cuando algo es muy bello duele.La atmosfera de hoy se pinto de escarlata. Eso siempre anuncia la llegada de algo que crece en el interior de los poetas perdidos.Si pudiera estar en el bosque, solo contemplando la belleza del cielo vestido de gala, no tendria ninguna razon para noconvertirme en àrbol.Esta es una noche que fulmina en perfecta armonia a un dia magico lleno de cartas y velas... que felicidad, no falta vino, ni paginas sangrientas, ni amores infinitos con tintes de distancia, es increiblemente ridiculo el silencio de la calle, casi perfecto, como un delirio hermoso.Definitivamente con cada luna roja mi corazon se vuelve mas grande.
martes, 18 de mayo de 2010
Chau numero tres
Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres
sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro
te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota
te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía
pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono
estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos
estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra
estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen
y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote
Mario Benedetti
viernes, 14 de mayo de 2010
Namarië
- Ai! Laurië lantar lassi súrinen
- yéni únótimë ve rámar aldaron!
- yéni ve lintë yuldar avánier
- mi oromardi lissë-miruvóreva
- Andúnë pella, Vardo tellumar
-
nu luini yassen tintilar i eleni
- ómaryo airetári-lírinen.
- Sí man i yulma nin enquantuva?
- An sí Tintallë Varda Oiolossëo,
- ve fanyar máryat Elentári ortanë
- ar ilyë tier undulávë lumbulë
- ar sindanóriello caita mornië
- i falmalinnar imbë met,
- ar hísië untúpa Calaciryo míri oialë.
- Sí vanwa ná, Rómello vanwa, Valimar!
-
Namárië! Nai hiruvalyë Valimar!
Nai elyë hiruva! Namárië!
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